Bendecidos para bendecir.
Hacemos material para ayudar a tu familia y a tu iglesia. Y las ganancias de Con Dios tienen un destino: alcanzar a los no alcanzados.
Dos cláusulas que sostienen todo lo que hacemos.
Bendecidos.
Todo empieza con un regalo. Fuimos creados por Dios y bendecidos por Él: lo que somos y lo que tenemos no lo ganamos, lo recibimos.
Para bendecir.
Esa bendición no termina en nosotros. Lo recibido se vuelve a dar: somos bendecidos para ser de bendición a otros, sobre todo a quienes todavía no han sido alcanzados.
Bendice a tu familia. Bendice a los no alcanzados.
Con Dios hace material para ayudarte a discipular a tu familia y a formar a tu iglesia, a un precio accesible. Lo que se genera de más puede ir a donde más hace falta.
Con Dios es un negocio para la misión.
Tenemos un propósito claro: vender material para bendecir a tu familia y a tu iglesia, y usar las ganancias para sostener la obra misionera.
Así funciona en Con Dios
- 1. Creamos recursos para tu familia y tu iglesia.
- 2. Cubrimos los gastos de crearlos y sostenerlos.
- 3. Todo lo que se genera se dona para alcanzar a los no alcanzados.
Tú empiezas en el paso 1. Cuando compras, bendices a tu familia, y con eso también eres parte de los pasos 2 y 3.
Alcanzar a los no alcanzados. Para esto son las ganancias.
Material para personas en situaciones vulnerables
Crear recursos bíblicos pensados para quienes hoy no tienen acceso a ellos, en el formato y el lenguaje que realmente puedan usar.
Libros impresos para iglesias sin recursos
Imprimir libros y donarlos a iglesias que quieren formar a sus niños y a su gente, pero no cuentan con los medios para comprarlos.
Misiones a las etnias menos alcanzadas
Apoyar a quienes llevan el evangelio a las etnias que todavía tienen menos acceso a escucharlo.
Una empresa que nace para llevar material a familias e iglesias, y con sus ganancias, apoyar el alcance de los no alcanzados.
Los recursos son accesibles. Después de cubrir los gastos de crearlos y sostenerlos, todo lo que se genera se dona para alcanzar a los no alcanzados.
Tú eres parte de esto.
Cuando compras un recurso, bendices a tu familia o a tu iglesia. Y con lo que aportas, también ayudas a alcanzar a los no alcanzados. No solo compras: eres parte de esta misión. Gracias por ser de bendición.
